Sentir miedo al empezar algo propio es más común de lo que parece: miedo a equivocarte, a lo que dirán, a no ser suficiente. El miedo no es una señal de que vas por mal camino. Es una señal de que estás intentando algo que te importa. No hace falta esperar a que desaparezca para avanzar; hace falta aprender a caminar con él.
1. Ponle nombre a tu miedo
Un miedo sin nombre se siente enorme. Toma una hoja y completa esta frase tres veces: «Tengo miedo de… porque…». Por ejemplo: «Tengo miedo de publicar porque pueden juzgarme». Cuando lo ves escrito, deja de ser una nube y se convierte en algo concreto que puedes trabajar.
2. Pregúntate: ¿y si sale bien?
Solemos imaginar con detalle todo lo que puede salir mal y casi nunca lo contrario. Escribe el mejor escenario posible si te atreves: ¿qué aprenderías?, ¿a quién ayudarías?, ¿cómo te sentirías dentro de un año? Darle a la posibilidad el mismo espacio que al riesgo equilibra la balanza.
3. Haz el primer paso más pequeño
El miedo crece cuando la meta es enorme. «Lanzar mi negocio» paraliza; «escribir tres ideas de productos en 15 minutos» no. Divide tu próximo objetivo hasta encontrar una acción que puedas hacer hoy, aunque sientas miedo. La confianza llega después de actuar, no antes.
No esperes a sentirte con toda la seguridad para empezar. Empieza, y la seguridad irá llegando contigo.
4. Recuerda lo que ya superaste
Haz una lista de tres retos difíciles que ya superaste: un cambio de trabajo, una pérdida, aprender algo desde cero. En su momento también te parecieron imposibles. Esa lista es tu evidencia de que puedes con lo nuevo. En la guía gratuita encontrarás este ejercicio como «retos que superaste».
5. Empieza el día con gratitud
Antes de abrir el celular o la lista de pendientes, dedica tres minutos a escribir tres cosas por las que das gracias. La gratitud no borra el miedo, pero cambia el lugar desde donde decides: pasas de la escasez a la confianza. Para muchas personas también es un momento de fe; vívelo a tu manera.
El miedo va a seguir apareciendo en cada nueva etapa. La diferencia es que ahora tienes herramientas para que no decida por ti. Elige uno de estos ejercicios y hazlo hoy.
Por Juliana · Emprende con Éxito Digital